Eugenio Ma. de Jesús Cortorreal

Presidente de la Junta de Vecinos
Nueva Generación



Entrada a la reunión de la Nueva Generación


Comienza la gente a llegar para la reunión de esta junta de vecinos

Sigue la gente llegando, al fondo una mujer luchadorfaa, Santa Guillén


La gente de edad pues dice presente en estas reuniones de juntas de vecinos.

Las madres llevan sus hijitos para que también sean participes de estas reuniones.


Eugenio y Santa Guillén junto a otros dirigentes de la Junta de Vecinos.

Asistente a la reunión, mostrando interés en el tema o los temas tratados.


Una madre con su pequeñita asiste a la reunión, demostrando su interés.

Eugenio María de Jesús Cortorreal
Presidente de la Junta de Vecinos "Nueva Generación"

Nació en enero del año 1962, a las 9:00 am, en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, en Santo Domingo, Distrito Nacional.

A Eugenio Cortorreal, sin duda alguna, hay que ubicarlo entre los dirigentes comunitarios de Villa Juana de más consistencias, desde que se integró a los trabajos sin fines de lucros, ha demostrado que cuando se quiere se puede, por lo que ha podido realizar una larga vida comunitaria a favor de los villajuanenses.

Este dirigente comunitario es un comandante y soldado a la vez, es decir, cuando tiene que dirigir, dirige, cuando tiene que realizar una tarea la realiza.

Cursó sus primeros estudios desde Kinder hasta el quinto curso, en el colegio Sagrado Corazón de Jesús, en Villa Juana. Luego el sexto curso lo realiza en la escuela República de Nicaragua, en el mismo barrio, luego, se traslada a estudiar en el liceo Unión Panamericano, donde realiza desde el 7mo. hasta el 2do. del bachillerato, para después ir a estudiar al colegio Gran Poder de Dios, realizando ahí el 3ro. del bachillerato, para más tarde en el 1983 al 1984, realizar el 4to. del bachillerato en el liceo Fidel Ferrer, en el ensanche la Fe, en el Distrito Nacional.

Su vida se desarrolla en una unión profunda con la iglesia Sagrado Corazón de Jesús, por ser católico. Me bautizaron, logre hacer la primera comunión y la confirmación, como la edad de 14 a 15 años, tuve a punto de entrar al seminario para el sacerdocio hasta el punto que hice los retiros en Jarabacoa en varias ocasiones, tonel señor García, solamente me faltó firmar el listado para dejar todo e irme para el mundo del sacerdocio pero la vida tienen muchas cosas, lo que impidió en esos tiempos fue que tuvimos que trabajar muy duro en mi familia porque tanto mamá como papá fueron operado y teníamos el timó de la casa eso implicaba todos los gastos agua, luz, comida, todo cuanto se gasta en una familia, yo tuve que ponerme a trabajar. Mi papá nos puso a mi y a mi hermano a vender billetes y quinielas, donde todo los días recorríamos muchos kilómetros, muchas veces llegábamos a casa con la misma cantidad de quiniela y billetes que nos entregaban para luego cambiarnos e irnos a la escuela con la comida en el buche sin ni siquiera hacer bien la digestión, para luego en la noche hacer la tarea y ponerme a estudiar para el día que vendría.

Luego trabajé mucho ebanistería como pulidor ganando una miseria y allí pasé a operador de maquinaría y duré uno buenos años de mi vida allí daba terminación a todos los gabinetes y luego para la calles a montar muchas veces no tocaba el interior del país, donde estábamos fuera del hogar por varios días, para así poder sobrevivir, después la vida exigía mas de lo que yo ganaba puesto que mi desarrollo en mi trabajo no me lo valoraban con incentivos y tuve que abandonar ese trabajo porque me estaba poniendo un viejito y sin un centavo en los bolsillos.

Luego fui encargado de una tienda de motores ubicada en la Ortega y Gasset, casi con Ovando que por cierto tiene el mismo nombre allí duré un año y cuatro meses, después trabajé en Industrias Dominicana de automóviles (Delta Comercial), allí trabajé como operador de la empostadora (máquina de rellenar las rejillas de las baterías dure un año y cinco meses, salí con una gran contaminación de plomo en la sangre y serias intoxicación, dicho sea despacio estoy condenado de por vida con ese problema ya que los médicos opinan que el plomo cuando entra al cuerpo no sale jamás, sino que se aloja en huesos.

Después trabajé en Fersan como ayudante y/o asistente de despacho, en la planta de Haina, allí estuve un año y cinco meses, salí por que el plomo aumentó considerablemente en mi cuerpo, allí había mucho materia prima que contenían mucha contaminación.

También trabajé en la Recauchadora Mundial, ubicada en Isabel Aguilar, en Herrera, allí se fabricaba todo tipo de calizo, chancleta, en este trabajo duré en recuperación unos dos meses.


Parte del público asistente, degustando un brindi.

Un consejo útil, una dama aconseja a otra, sobre la importancia de este tipo de reunión.



Dos luchadoras por los mejores intereses de Villa Juana, doña Teresa Frias y Ana Bertilia Cabrera.

Santa Guillén

Vicepresidenta de la Junta de Vecino "Nueva Generación"