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La verdad que en nuestro barrio se ven cosas difícil verlas en otros lugares, talvez por ser céntrico y popular esto es atractivo no solo para personas en sanos juicios, también ellos, los de problemas mentales exigen su espacio, del cual creen merecedor al igual que los demás munícipes.
La parte humana de la que debemos ser poseedores no nos faculta para decidir sobre cosas que puede ser contraria a la misma condición de criaturas de Dios, pero la verdad es que nuestra sociedad está cargada de aspectos no halagüeños que imposibilitan la tranquilidad ciudadana en todo los sentidos.
Ver estos seres humanos en condiciones antihumanas no es de buen agrado, mucho menos son portadores de tranquilidad para los demás, en virtud de que nadie está seguro o segura con estas criaturas que han perdido la noción del tiempo, donde su reloj biológico se paró en lo relativo al tino y a la buena sincronización de cuerpo alma.
En Villa Juana se ven los llamados personajes pintorescos pasearse de Norte a Sur, y Este a Oeste como Pedro por su casa, en busca de subsistir ya que ningún organismo oficial estatal es capaz de diseñar políticas a favor de estos seres humanos que viven en situación que no existen niveles para posicionarlos en ninguna categoría social, y mucho menos en la mente de los que dirigen el área de salud.
Este personaje que se pasea por lo ancho y largo de las calles villajuanense sin control ni supervisión de nadie, ni las autoridades de salud pública ni familiares dicen ser responsables de los actos de este hombre que es eminentemente un peligro para la población en “sano juicio”, por lo que solicitamos y exigimos que las autoridades pongan fin a tan bochornosa situación antihumana que afecta a todos y todas.
Son varios los casos de violencia ejercida por este personaje especialmente contra mujeres, como queriendo decir y expresar su dolor en contra de las féminas, dando a conocer parte de su pasado y posiblemente de su dolor por alguna chica que no respondió a sus solicitudes amorosas, y ahora la emprende contra ellas, posiblemente se ve en el espejo mental que de cuando en vez cruzan esos pensamientos recordando un pasado que no ha podido borrar aún en las condiciones mentales que se encuentra.
Si las autoridades no tienen competencia para resolver este problema, las organizaciones comunitarias deberían buscar métodos para poner fin a este y otros casos similares.
Laddy Cortorreal
Director Villajuana.org
Miércoles, 17 de diciembre de 2008
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